Adagio

Poesía de Buenos Aires

Aquella vez

en un rincón de mis nostalgias

dejé las notas que me diera Rachmaninoff.

Y entonces furiosa y entrometida dominó

la corriente de siglos

ordenadas, en fila pulcra, sin ton ni son,

sumando un maquinismo en la memoria

de tantos cabos atados y desatados

y material descartado

explicando el por qué y para cuando

uno a uno los gemidos

cada llanto de crío detallado

la locura, el resonar, el trino.

Vino…

Sí, vino cuando quiso la mundana señora

sin permiso

e irrumpiendo en el sonar de una duda

tomó su partitura y dio templanza a todo

refutó el temporal y  falló en consecuencia

abrió la barriga del vicio y resolvió

derramó la impugnación de los demorados

y regañó entre dientes…

Regañó.

Todo pareció sensato y consumado

en su amplitud, rotundo…

en su prontitud, lapidario,

pero no supe qué explicó tan frondosa dama

de siglos

si todo está resumido en…

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